Lending en DeFi vs. Earning en CEX, una comparación de riesgos
Los rendimientos de [stablecoins](/es/topic/stablecoins) pueden parecer similares pero descansan en riesgos muy distintos. [Aave](/es/topic/lending-dashboard-aave) es transparente y basado en código. Kraken equivale a un préstamo a un exchange. Los bonos ofrecen seguridad jurídica pero menos rentabilidad. Los porcentajes engañan, el verdadero precio es el riesgo.
1. Introducción
Los stablecoins se han convertido en el juguete favorito de quienes buscan intereses sin apostar en la ruleta de los altcoins. El problema: detrás de la palabra «yield» se esconden dos máquinas completamente diferentes. Kraken presume un 6,5 %, que parece un depósito a plazo vestido de cripto, pero en realidad es un préstamo a un exchange que puede acabar en la mira de los reguladores o en quiebra en cualquier momento. Aave, en cambio, paga 3–4 % a través de un smart contract implacablemente transparente que solo conoce una lógica: colateral dentro, interés fuera, hasta que alguien rompa el código.
Las cifras son un maquillaje engañoso. 6,5 % y 3,5 % parecen hermanos en el papel, pero genéticamente son tan distintos como un bono del Estado y una estafa piramidal. Quien solo mira el número confunde rendimiento con riesgo, y entra a un terreno sin juez, sin emisor y a veces sin botón de salida.
2. Modelo 1, Lending en DeFi (Aave con USDC)
Aave funciona como un banco central invisible de la DeFi, sin bóveda, sin banquero, sin clemencia. Quien presta stablecoins alimenta un código que valora el colateral, calcula intereses y ejecuta liquidaciones sin excepción ni recurso.
¿La red de seguridad? La sobrecolateralización. Cada prestatario debe aportar más garantías de las que recibe. Parece aburridamente prudente, pero es brutalmente eficaz mientras el mercado se mantenga. En un desplome, el smart contract liquida más rápido que cualquier bróker. ¿Llegaste tarde? Liquidado. Punto.
Los riesgos son técnicos: un bug en el contrato, un fallo en el oráculo, o un movimiento extremo que supere la lógica de liquidación. Son riesgos de cola, no problemas diarios. En la práctica, Aave resulta casi aburrido en su constancia. Desde 2017 sin colapso total, en años cripto eso roza la estabilidad geológica.
En resumen: Aave no ofrece «free yield» mágico, sino una máquina algorítmica de intereses. Transparente, implacable, funcional, siempre que aceptes que la confianza está solo en el código.
3. Modelo 2, Earning vía CEX (p. ej. Kraken Earn en USD)
Kraken vende su 6,5 % «Earn» como si abrieras una libreta de ahorro digital. En realidad entregas tu dinero a una caja negra centralizada, y rezas para que los engranajes no se quemen.
El modelo es simple y brutalmente arriesgado: depositas dólares, Kraken los usa en otra parte, cobra el rendimiento y te da una fracción. Suena casi a banca tradicional, con un matiz: los bancos tienen requisitos de capital, supervisión y garantía de depósitos. Kraken solo tiene su logo, su historial y su promesa.
El riesgo de contraparte es total. Si Kraken cae, caes con él. No hay colateral, ni smart contract, ni botón de emergencia. Ese 6,5 % no es más que la prima por esa incertidumbre. Si lo ves como «cash parking», pregúntate: ¿le darías 10.000 $ a tu vecino solo porque promete 6,5 % y te dice «confía en mí»?
Es cierto que Kraken ha sido sólido hasta ahora. Pero la historia cripto está llena de plataformas «sólidas» que explotaron de un día para otro (Celsius, BlockFi, Voyager). Los programas Earn parecen aburridos, hasta que estallan de forma espectacular.
En resumen: Kraken Earn no es DeFi ni TradFi. Es CeFi puro, centralizado, cómodo, pero en el fondo un préstamo no garantizado a un exchange.
4. Comparación Lending vs. Earning
Dos modelos, dos lógicas, dos motores de riesgo radicalmente distintos, aunque ambos se presenten como «rendimientos en stablecoins».
| Dimensión | Aave Lending (DeFi) | Kraken Earn (CeFi) |
|---|---|---|
| Transparencia | On-chain, totalmente verificable | Caja negra, sin transparencia |
| Diversificación | Miles de prestatarios, sobrecolateralizados | Todo depende de una sola contraparte (Kraken) |
| Escenario de default | Pérdidas parciales (bug, fallo de oráculo) | Pérdida total en caso de insolvencia o bloqueo regulatorio |
| Regulación | Zona gris (MiCA en camino), sin garantía de depósitos | Regulada, pero bajo constante presión de la SEC |
| Mecánica del yield | Dictada por oferta y demanda | Prima de riesgo por prestar a un exchange |
| Historial | Ningún colapso total desde 2017 | Estable hasta ahora, pero Earn ha implosionado antes |
| Facilidad de uso | Requiere wallet y conocimientos de DeFi | Un clic en el panel del exchange |
En pocas palabras:
- Aave distribuye el riesgo a través de la tecnología y el mercado: complejo pero transparente.
- Kraken concentra todo en un solo punto: cómodo, pero binario, funciona o colapsa.
- La diferencia aparente de pocos puntos porcentuales es en realidad el precio de arquitecturas de riesgo completamente distintas.
5. Tercer contraste, Bonos tradicionales
Para completar el panorama, pensemos en los bonos clásicos. Allí, cupones y devoluciones no son un deseo, sino contratos exigibles. Hay emisor, prospecto, autoridad, un marco legal garantizado por tribunales y reguladores.
Claro que los bonos no son un paraíso: los subordinados cargan riesgo de emisor, y las subidas de tipos hacen caer los precios. Pero el abanico de incertidumbre está definido. Sabes quién te debe, bajo qué ley, y cómo se procesa un default.
Marcan así el extremo conservador de la escala: previsibles, seguros jurídicamente, pero con menor rentabilidad. Sirven de referencia para ver hasta qué punto los rendimientos de stablecoins, vía Aave o Kraken, se alejan de las fuentes tradicionales.
6. Conclusión, Tres mundos, tres perfiles de riesgo
Los rendimientos de stablecoins no son homogéneos. Detrás de números similares hay mecánicas, y riesgos, totalmente distintos.
- Aave Lending = rigor algorítmico: sobrecolateralización, liquidaciones implacables, transparencia on-chain. Riesgos existen, pero distribuidos.
- Kraken Earn = comodidad a un precio: un clic, rendimiento alto, pero en realidad un préstamo no garantizado a un exchange. Riesgo concentrado y binario.
- Bonos tradicionales = seguridad jurídica: menos rendimiento, pero reglas, emisores y tribunales.
Para el inversor semiprofesional, la cuestión no es qué mundo es «mejor». La lección es que el rendimiento nunca es gratis. Cada porcentaje es el precio de un perfil de riesgo concreto. Entender esto permite combinar conscientemente: un núcleo en bonos, una parte en DeFi para rendimiento tecnológico, quizá una pizca de CeFi para el extra, pero nunca a ciegas y nunca sin saber qué riesgo se compra realmente.